octubre 23, 2013

Miedo líquido


Todo gira en torno a su mirada y sus palabras;
la luz,
el cielo que se bate por no llorar;
la tristeza te corre
te corroe,

el miedo líquido
resbala por la piel del alma.

La zozobra del miedo
te ronda
tibia

Sigues en pie,
la vista en otro tiempo,
no este,
otros ojos,
que no estos,
otro tiempo,
tiempo de madres y padres,
tiempo de un plural nonato.

Temblor en tus labios,
recuerdos,
el pum pum decreciente de tu yugular
bajo la blanca piel de rosa,
fluyen
desde dentro de ti.

El miedo líquido resbala
desde tus muñecas
y gotea
llenando de miedo el suelo de tu recamara.

Sigues en pie,
recordando su mirada;
sus ojos tras tus ojos
te absorben, te llaman,
y respondes.

Ya no estás en pie,
pero sigues
digna.

Termina el miedo líquido
todo se detiene.




agosto 30, 2013

Caída


Derramarme
después del fuego y
las noticias de los diarios,
volar
en picada, verter
mi cuerpo dentro
del vacío de tu ausencia, mirar
el horizonte hecho jirones,
desgastado
por la repetición
proverbial
del nombre alegría,
pero antes del impacto
incendiar el aire
que te toca y me toca y toca tu ausencia,
y sentencia,
la inclemencia de
tu lengua sobre mí,
sobre el giro inesperado de esta historia
destinada a no tener destino,
a perderse en el claustro del aparente,
a ser recordada por las letras no escritas en este libro,
o en la Biblia si fuera necesario.

Anoche te miré tras un cristal
hoy queda sólo
el eco de tu imagen
y un ángel en llamas retorciéndose en el suelo.

mayo 29, 2013

Versos Largos



A estas alturas de nuestro continuo mirarnos ya te habrás dado cuenta de que escribo en versos largos para poder perpetuar mi historia tras tus ojos,
aun así comprendo que lo más largo entre nosotros es el silencio que posee a mi lengua cuando hablamos en tono de verdad.
Dime si alguna vez pensaste en un “quizá” cuando el “imposible” tiranizaba nuestras voluntades.
Dime si la razón debe dominar el mundo de nuestras fantasías aún que no haya más motivos para ceder el gobierno.
Dime si las lágrimas que tú has llorado y yo he bebido, han sido por las eternas basuras que nublan nuestros ojos,
o hemos pretendido humectar el presente que se ha hecho viejo, e intentamos evitar las grietas que crecen y crecen hasta dejarnos tan lejanos el uno del otro, que nos hemos ido convertido en un punto, quizá punto final.
Dime si tengo que seguir escribiendo en versos largos para que al fin mis palabras verdaderas y únicas sigan resonando en tu mente por al menos unos minutos, ojalá la eternidad.

abril 18, 2013

Presunto Olvido

Las paredes ya desnudas del eco de su voz
su silueta en el cristal
la ventana donde asomaba su ausencia
y mi sístole que invocaba su nombre
presumen olvido

ya no está entre las voces del silencio
la suya
única melodía en maestoso
setenta te amos por minuto
ya no
ella no está
y su vacío se ensancha y me abarca
se acrecienta en mi boca
me desemboca
se derrama por todo mi cuerpo
el pubis
jalando el aire
a bocanadas busco respirarla
pero ya no está
y fuera de mí no hay nada que se parezca a ella
en esta casa vacía
con su polvo ingrávido
su rayito de luz por entre las cortinas
su oscuro silencio
las historias casi remendadas de un lejano tiempo
en fin

solo en un lugar sigue presente
mi olvido

febrero 01, 2013

Amalgama

Ya no soy el mismo;
después de su aliento al borde de mis comisuras,
no sé si me busca para inventar un secreto
o va a cuestionarme las palabras, los verbos;
qué hay de nosotros.
¡ay de nosotros!
Ya no soy el mismo;
sus manos no me reconocen,
lacerada está mi piel por su pluma,
los labios palpitantes
después del tatuaje del beso,
sangran;
en nuestras bocas reina el gesto
de una cruz de labios y dedos.

Ahora (bendita amalgama),
ella tampoco es la misma;
porque la noche y la brisa ligaron mi aliento al aliento suyo;
dentro,
alberga una criatura de nosotros
que le remueve las tripas y el vientre
cuando escucha mi nombre.

Por eso ya no somos los mismos,
porque llevamos el rastro del devenir en los cuerpos,
la voz del otro en los poemas por cantar
y los labios moribundos
para encontrar un beso mas allá del tiempo;
aunque,
¡carajo! ,
hayamos olvidado nuestros nombres.

enero 25, 2013

Tú y la Ausencia


Soy la ausencia tatuada a tu piel
una cadena de gemidos eslabones
que sellan rejas tras tus ojos
esa música helada bajo la colcha
tu pupila perdida de madrugada
que adivina mi silueta tras una cortina
inútil
Soy tan cerca de ti
como la ruptura en los remiendos de tu voz
la luciérnaga que te lleva consigo
y desaparece para dejarte de nuevo a oscuras
conmigo
que soy tu ausencia más hermana
te llamas Tú y la Ausencia
y el nombre te corroe la lengua
Tú y la Ausencia
hay destellos en lo oscuro
lágrimas que te iluminan el rostro y el blanco lienzo
pero que no hacen alba
ni siquiera por misericordia

septiembre 14, 2012

Escuchando Cuadros para una Exposición



Le debo un poema señor,
hay deudas que no se pagan,
hay almas que siguen sonando,
hay más allá
del río
que nos divide,
que les junta.

Inicio, chispa;
¡crepitar el suyo, señor! ,
centellas salen y siguen brotando
pedernal interminable.
La sed sigue cuando se bebe
de esos cuadros
que usted debe,
anda, y andamos
en el interminable promenade
de la vida señor Mussorgsky.

Le debo mi inspiración esta noche
usted tendrá sus deudas.
Usted está a mano,
yo
no lo sé.

junio 05, 2012

Amar


Amar hasta que sangren las manos,
amar por los poros y los orificios,
amar sin pensar en nada,
amar amándolo todo;
amar porque la luz nos inunda,
amar detrás de las puertas y arriba de los autos,
amar el silencio de un suspiro,
amar aunque el aliento se termine;
amar sin reproches al olvido,
amar aunque las aves no vuelen,
amar porque no hay mañana,
amar porque me dueles;
amar porque tengo hambre,
amar aunque no hay quien nos mire,
amar de lejos y a la lejanía,
amar las horas que no vuelven,
amar un poco cada día;
amar justamente,
amar sin ignominias,
amar repentinamente,
amar en la oscuridad de un cuarto,
amar en la luminosidad del alma tuya,
amar sin mirar más lejos,
amar porque te mueres;
amar por un año, por una vida,
amar desde los infiernos hasta las pléyades,
amar en el recuerdo sepia del primer beso,
amar porque no hay más caminos que la estela de los dedos;
amar hasta que se derritan los labios,
amar mientras se vive,
amar mientras se muere;
amar despacio y con prisa,
amar a toda hora y sin resentimiento,
amar porque hay mil formas de morir amando
amar porque amando se vive por siempre.

noviembre 26, 2011

INSCRIPCIÓN ENCOTRADA EN LA BAJA ESPALDA DE UNA MUJER SIN TIEMPO

Esto no es el paraíso,
pero cuánto se le parece.
durazno gigante
y agua fresca,
como antes.
Un Edén de carne,
no de tierra;
tenía sed
ahora naufrago.

INSCRIPCIÓN ENCONTRADA EN EL CANTO DE UN RÍO

Era un murmullo como este,
madre con el arrullo de medio siglo,
y un piedra que canta,
y una tierra que muere.

INSCRIPCIÓN ENCONTRADA EN UN ÁRBOL DE MANZANAS

Búscame en el lecho primero,
tengo tiempo de no ver
más que aves mudas,
y tu silencio me pone triste.

Siento frío.
El polvo no ama.

INSCRIPCIÓN ENCONTRADA EN LA SANGRE DE UN ESCALPELO

Acabé con la tinta
y aún no te encuentro,
búscame en el polvo.

INSCRIPCIÓN ENCONTRADA DENTRO DE UNA BOTELLA EN MEDIO DEL DESIERTO

Es bajita como el celo del otoño,
sus labios saben a manzana y blasfemias,
a veces a polvo;
pero tiene agua en la voz,
baña los cuerpos cuando canta,
en sus manos hay cicatrices abiertas,
escurre sangre y lodo;
si alguien la encuentra
por favor,
siémbrela.
El Hombre

octubre 21, 2011

RENACER DE LA PIEDRA

A “Uña”, por la confianza.


Después del hechizo,
cuando el cielo se postra ante la tierra,
el espíritu de Dios se mueve sobre la faz de la sangre
ya sin espuma,
la carne se arrepiente
y los huesos se reforman:
entonces renace el Hombre,
cadáver sin pasado
que abraza con lágrimas su piedra,
su pipa;
hasta que el aliento divino
o la asfixia del desierto
remuevan las ansias
por el viaje a la quietud.

octubre 12, 2011

Madrigal

Amanece
un hilo de luz en mis ojos
párvula entre penumbras
crea zurce pide
semillas de futuro germinan bajo la piel
humedad

Ella trágica
caja de música

yo disparando amor
en defensa propia

de pronto

el silencio nos rodea

una cascada de sueños desborda sus labios


y nos vamos a almorzar

el pedazo de la vida que...


Amanece

La poesía y su fuerza (Poetizar con las manos)

Mantengo mi boca sellada

días, meses…

aunque

la poesía y su fuerza,

trinitrotolueno metido en el pecho

(no me roces con tus ojos cafés,

puedo explotar en canciones y versos),

me rompe los dientes

quiero decir

amor, guerra,

lujuria, gritos,


susurros… Pero


hoy

no es tiempo de

poetizar con la boca,

sino

poetizar con las manos.

septiembre 23, 2011

Decorativo

Ahora que has ido a esconderte en el mundo

y esparciste migas de tiempo

tu cuerpo sólo me queda

sin ángeles ni contemplaciones

tus cabellos

la gruta de tus labios

una hoguera de fuego sintético

y el frío oculto en los huesos

No me quites ese pan

aunque sea decorativo

agosto 30, 2011

La palabra del hombre


Nunca tuvo la llave que abría el templo,

la carne ya no era refugio

ni siquiera para un alma escuálida,

el sintético,

las letras que simulaban constelaciones,

ardía;

todos sus semejantes estaban perdidos

y ninguno daba respuestas;

en un mar de rostros y manos extendidas,

que al contacto de las suyas se pulverizaban,

llovía tinta y estiércol;

mientras un féretro se abría

con su nombre dentro,

veía bajar las nubes;

gas natural y butano.

El hombre no es hombre

hasta que lo confirma con su muerte,

entonces no le llamemos hombre

porqué dijo una palabra

y vida salió de sus labios.

octubre 28, 2009

insomnios

Insomnio I

La noche dando vueltas,
el hombro me estorba
para encallar el cuerpo,
tus ojos me estorban
para encallar el alma;
mujer,
corta los hilos del pensamiento,
que vuele la imaginación,
que venga el sueño.




Insomnio II

¿Qué sigue después de la media noche?
Una luz
–otra vez la luz-,
que agita la memoria
-otra vez la memoria-,
un fragmento de la vida
repetido,
reprobado,
sin sueño.




Insomnio III

Un caballo trota bajo las sabanas,
lleva por jinete
una mujer desnuda,
rostro cubierto;
llega a mi puerta
mil veces,
pero no entra.





Insomnio IV

Palpita.
Aunque el demonio me ronda,
me visita;
ella palpita.
El sonido de sus fauces en mi cara,
me lleva por la noche a la mañana.
Después del viaje por las piernas
de no sé que mujer,
no se que sueño;
pero palpita.







Insomnio V

Verbena tras los párpados
imágenes estúpidas
que danzan con otras semejantes
sólo quien no duerma está invitado
es mi fiesta privada
de sueño



Insomnio VI

La sangre de la luna
Cayendo
A cuajos
Nos baña
Mis memorias y yo
Bebemos
Bailamos y
Morimos
Antes que amanezca





Insomnio VII

Dónde tus manos
Cómo el encuentro
Cuándo la huida
Porqué la ausencia
Arden los ojos





Insomnio VIII

Duende del sueño
Arte que me harta
Muñeca
Ausencia
Asesina
Cabalgata






Insomnio IX

Las sabanas desdoblan presencias y vestigios
uno
dos
tres
cuarto
sombras
y frío compañeros
la caricia del insomnio a la piel del silencio enamorado





Insomnio X

Perturbar un suicidio
Insignificante
Roer el miedo a la muerte
Antes del amanecer y sus tragedias
el sueño sueña

octubre 22, 2009

puerta abierta

La puerta siempre abierta
aunque haya viento y sea polvo
o recuerdo
es indispensable
para volar con la mañana
el punto de partida de los sueños
un descanso a la verdad y sus grilletes
también es –y porqué no-
una excusa para los vecinos
buscan lo que hay dentro
tras los muebles cuadros
algo parecido a ellos mismos
entonces no nos pertenecemos
ni ellos ni yo
es la magia de la puerta abierta
que sigue esperando
con su umbral de bienvenidos
la planta de ella
o al menos su sombra

agosto 17, 2009

El Devenir

I
Madre,
créeme otra vez,
hágame silencio, mar
de agua y de sangre, Madre,
hay gusanos desesperados,
mi carne tiembla y el tridente de neptuno
ha caído;
Madre, el mar se seca y el polvo
me sepulta,
esta piel luce grietas,
estas manos pierden su rosa,
¡Madre, su rosa!
no hay una espina invicta;
la calma se consume sin mí.

Madre,
cambie mis zapatos,
los gusanos muertos;
tengo hambre,
cansado estoy,
fui al sol,
quemé su rosa, Madre.

II

No tengo armas y mis dedos mutilados están,
mi compañía
es la soledad que viene del desierto;
Madre, no hay trincheras.
El martirio en las manos del tiempo espera.
Madre, el reloj avanza,
avanza,
avanza…

III

Ayer fui
al sol, cambié
las cintas magnéticas por la memoria,
pero no la fe
en los perros y una
sonrojada luna que los ignora;
Madre, en mi cumpleaños no habrá regalos,
pero cuénteme el río,
su tumba,
la mía,
los grumos y pasto por venir.
Madre,
cánteme la vida.

junio 11, 2009

Cuatro aforismos

A las botellas tapadas, las guitarras guardadas y las camas tendidas, no les caería mal una pizca de muerte.

* * *

Soy del perfil de los que no saben mirar sino de soslayo.

* * *

Si alguien muere de risa hay que hacerle una fiesta aunque sea de cuerpo sonriente.

* * *

Busca en tu bolsillo a ver si llevas esperanza para el camino.

La palabra se hizo silencio

Ella dijo:
el amor es insuficiente para hacer una metáfora
Él respondió:
es suficiente para ser tú y para ser yo.
Entonces la palabra se hizo silencio;
las palomas de papel y las musas
quedaron unidos
con mil latidos serenos
hasta que de tanto verse
se acabaron el cuerpo
los versos
y el amor

Lunada

I
Sobre ésta tierra
de plata la luna
insomne
y su velo
desploman las siluetas
de de perros y ramas
un collage de silencios
a media madrugada
Allí soy sin voz
quien lleva la batuta
de grillos y lamentos
mis huesos bañan de tinieblas
la penumbra del guayabo

Entonces temo
las horas
tu luz que a veces me besa
y los pasos tuyos que olvidan mis oídos
temo ser el tiempo
y crear una sombra
que cubra la eternidad

II
Pero qué hago
si el tiempo tiene perfumes y destellos también
corazón
deja aromas por donde va
sólo el río no huele a tiempo
porque tiempo es río
agua que todo se lleva
-deja lo perdido-
ahí
dónde mis pies se remojan
en el tiempo
de tu imagen
nada queda

III
Hay un reloj en cuarentena
testigo de la masacre de palabras
nada es eterno
solo las ganas de tenerte esta noche
pintarnos de plata los cuerpos
y erizar el bello con el beso de las sombras

El hombre después de sus muertos

-¿Qué quieren? no son de este mundo y faltan muchos años para que vaya con ustedes- Dijo el hombre y vio como sus muertos, uno a uno, le abandonaban con su soledad, en medio de la magia del amor y de la vida, pero en soledad. Cuando despertó, sintió que sus muchos años eran ahora un número absolutamente abstracto, sintió sus piernas predispuestas a andar el futuro, tocó el viento y respiró el olor a nuevo de un mundo en decadencia; fue entonces cuando miró salir a Dios más brillante que el sol, extendió su mano a la mano divina y caminó con Él, hasta llegar al sitio de los que viven para siempre.

junio 07, 2009

Muerto que camina a medio día



O porto que sonho é sombrio e pálido
E esta paisagem é cheia de sol deste lado…
Fernando Pessoa
Los árboles
se ocultan a esperar mi suicidio
se saben curiosos
los veo
son espejos
rozan las nubes
con ramas adelgazadas por las lágrimas
a veces me olvidan
me abandonan en la penumbra
de un cielo magenta
y de mis manos

Toda luz se pierde
el instinto me lleva lejos
al silencio que cubre el bosque
el pecho y la falda
de esa mujer curiosa también
que vio una sombra
caminar por su huerta
a pleno mediodía


Decisión

Cuando veas el silencio
que guardo para ti
sabrás si es mejor una esquina oscura
o mi voz entrecortada y dócil
“no te vayas”

Aquí hay una silla y una pistola
usa la que quieras
pero no las dos

abril 19, 2009

Remanso transcromático

Concédeme tu luz los días grises,
permíteme tu paz de templo amante,
revísteme el alma toda, errante
por sendas tenebrosas, infelices.

Transmuta en policromos los matices
plomizos, y resguarda vigilante
la libido secreta de este infante,
patético ramaje sin raíces.

Al blanco el verde, al negro el amor,
sustrae la misma esencia de la flor;
aléjame del odio y de la rabia;

Transpórtame, divina compañera,
la vida del infierno que me espera
hasta el lago tranquilo de tu savia.

abril 15, 2009

Entonces dime, Ernesto.

Entonces dime, Ernesto,
¿El cielo?
¿Los ojos de Cristo?,
¿Las cicatrices?,
¿El olvido de un adiós antes del paro respiratorio?

Desde el silencio que no conociste
ni en las noches de hospital
renazco por nosotros.

Aquí, en mi,
brotan las rosas y los dibujos
desde el mismo tallo tuyo
en tu tierra regada de consejos,
tus canciones suenan en mi guitarra
y tu canto se escucha en el color de tu camisa
que ahora me cubre.

Y estos versos
son los ecos de aquellas noches,
de tus poemas a Estela,
antes de las lágrimas por tu ausencia
y los vestigios del pasado.

Pero
entonces dime, Ernesto,
¿Cuándo volvemos a tocar?

La generación bit

-llegamos tarde a todas partes…tampoco tenemos un pasado
o si lo tenemos hemos escupido sobre sus restos.
Octavio Paz
Nuestra red se extiende por todo el mundo,
pero la banda no es tan ancha
para soportar la descarga;
todas las direcciones IP están infectadas
con todos los virus,
mutantes;
es peligroso jugar en línea
con la línea de vida;
hay un hacker negro al acecho
en cada puerto
y la inteligencia es cada vez más
obsoletamente artificial.
artificiosamente indiscreta.

Código tras código erramos la contraseña,
entonces el acceso a la memoria
y sus archivos
es denegado;
nos quedamos en una ejecución
inhibida
como la decadente humanidad.

marzo 25, 2009

Huella en el tiempo

Aunque la tierra reviente su órbita
y las noches pierdan rumbo,

aunque el desierto se expanda hasta el sol
y las palabras sean arena en la piel,

aunque los días se cubran de sombras
y las sombras precipiten la sangre del futuro,

aunque el oscuro hilo de mi voz no se escuche
y sean quedas mis manos también,

aunque el corazón deje de latir,
o lata vez en mes;

habrá una huella en los anales del tiempo;
nuestros pasos
retando a las horas,
los cuadros,
uno a uno los mosaicos que besaron;
se repetirá la historia con el eco del silencio
llenando el espacio
con nuestros llantos,
con nuestros cantos,
con nuestra risa,
con nuestra voz.

Un cuento narrado por el tiempo
que nada sabe de palabras
tampoco de distancia
recitales
ni de adiós

Recreación

Para crearlo todo
después de destruir el mundo,
basta un abrazo
y un beso de bienvenida

Lecturas

Leo en tus ojos:
“lo que no me dicen tus palabras”.

Cronos

Tribuno proxeneta
dueño del cronómetro metálico
desquiciante artilugio fraudulento
que cataliza la metamorfosis
con dosis exactas de odios y paranoias
el imberbe benjamín de tu esclavo
que fue mi padre
se asfixia en tus marañas
increpando con aullidos sordos
a los abstemios de la tiranía
en las horas pico de los sepulcros
donde descansará la cáscara inmóvil
este ente corroído
sucio
blasfemo y sin aire
que de tanto reír
olvidó respirar

Pájaros en agonía

Hay un grito
que aturde mis ideas
pájaros en agonía
en mi cabeza
que no puedo degollar
que me revientan
que me asfixian
que resbalan por la médula de mis huesos
que picotean mi muerte
que está muriendo de tristeza

enfermo
guardo sus gritos en mi bolsillo
en el eco de este cuarto maldito
cierro la jaula con llave
y me quedo
a gritar con ellos

Espera

Palabras
mutiladas a diestra y siniestra
mordiendo el vacío
entre la vida
y una cama de hospital

remesas que no
llegan
heridas que no
arden

(la zozobra es la peor muerte
para los enfermos de paz)

en este laberinto
mi locura
enloquece
por los cuadros
grises del tiempo
en que
SU
silencio
taladra los oídos
con ráfagas de polvo y viento
maquillaje para un alma
turbada por el fantasma
de un verano en extinción

marzo 18, 2009

Dedos del alma

Se puede tocar la paz;
si los dedos son del alma.

Al resto del mundo

La masacre empezó;
lloren en silencio,
amen despacio,
reclamen sin voz;
puede ser que mañana
no haya tierra,
ni Santa, ni Franja,
ni madre, ni hija,
ni hombre, ni Dios.

Para después perderse en el horizonte

Cuando él la vio llorando, sintió que con cada lágrima escurría un poco de su imaginaria historia. Dice Joaquín Sabina: no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió. Algo así pasaba entre ellos. Nunca pudieron ser amantes. Ella era una versión pos moderna de las míticas musas que se convertían en la inspiración de artistas. Y él tenía empeñada su espada en casa de otra doncella. Quizá por eso en el rosario de lágrimas no hubo un padrenuestro que fuera capaz de mitigar la nostalgia, solo el arrepentimiento de no haberle construido al amor su templo mayor. Entonces tomados de la mano, fueron la metáfora perfecta para describir el sepelio de un fantasma. Cuando pasaron los funerales, un abrazo de despedida suavizó el ritmo cardiaco y los remos se volvieron a agitar para después perderse en el horizonte donde nunca más han asomado. Ella no espera. Tiene un bello recuerdo de lo que nunca existió, y le basta.

febrero 28, 2009

La inutil memoria de un hombre condenado a recordar los sinsabores del pasado

Esta maldita nostalgia que
inútil
supone alivio
me restriega la verdad a la cara
mi barco naufraga
en océano de imágenes
sin deseos
en el jardín de la infancia
no hay flores ni pasto
solo escombros
de los mayores que me trajeron
y olvidaron
Zurzo los pedazos de muerte
con hilo de mi voz
hasta hilvanar un cielo
en medio del cielo
que no tengo
para mirarme en una nube
vacías las manos
ahogadas las pupilas en recuerdos

Despierto
soy el mismo
un poco más hombre
un poco más yo
un poco más muerto

Retoño

Hay una historia verde
tautada en mis ojos
del tiempo lejano
que por lejano es eterno
la infancia en un jardín
junto a una gota
cayendo
siendo prisma a partr del verde de mi
vida en retoño
que respira por las manos
que se sacia
que se llena
que viaja en alas de una mariposa
verde también
por el jardín de antaño
por el tiempo ausente
por la eterna brevedad

Mis manos no son las mismas
ni mi cuerpo es el mismo
la inocencia murió con la primavera
todo es y será gris

Hasta que una mariposa vuele desde el pasado
y con su batir de alas
desate los hilos del tiempo
y extienda frente a mi su espejo
y mis ojos vean a un niño
corriendo con mis ojos puestos
en un verde jardín

febrero 25, 2009

Polvo de estrellas

Lo suave de la sábana
no adormece la nostalgia
los verbos que tengo en un cajón
ruegan los saque
lloran y sus lágrimas inundan mi cuarto
el agua salada hace desaparecer el techo
y un manto negro transparente
se extiende sobre mi
me entrego a descifrar sus códigos
las estrellas
como una fila de hormigas
bajan por la pared
a iluminar su retrato
pero sus ojos me ven con lástima
entonces las hojas que he escrito
se vuelven polvo y la brisa nocturna
lo trae con su olor hasta mi pecho

Como si fuera cierto que he escrito
nada hay en el viento
nada hay en mi cama
nada hay en mis manos
solo un aroma de mujer perfecta
que a veces me mira
y se convierte en polvo de estrellas

febrero 24, 2009

Quema de Universos

Hace tiempo asumía el amor como infinito
que los abrazos
vivirían siempre como
fantasmas en pena
espantado a los a los viajeros
en el sito donde vieron la muerte
pensaba en una cuarta dimensión
la de lo etéreo
y el viento como un aparador de espectros
de amantes silencios
condenados a vagar por bancas de parques
y esquinas oscuras
mezclándose unos y otros
en un sociedad sin fin

Hace tiempo asumía también el cielo
nocturno como el amor
inagotable
pensaba que el negro profundo
era un mar para las estrellas
en que nadie navegaba
sólo yo
por eso me bebía en un vaso
el universo cada noche
-y el amor-
y a cada estrella ponía el nombre más ridículo que supiera
los nombres de mi historia
era entonces un juego de secar lágrimas

Pensaba quemarlo todo
hacerlo nuevo
Ayer mi fuego se elevó muy alto
y el crepúsculo devino en cenizas de cielo

Hoy tengo una llama de verdad
y no dudaré en usarla

febrero 03, 2009

Desahuciados

Al final del laberinto
el camino es un juego
que vale la pena repetir;
la lengua vuelve sobre sus palabras
y una pareja se da las gracias,
olvidan el amor,
aunque ya estén desahuciados.

Poema para ver morir la tarde

Hago un poema para ver morir la tarde
y cantar con los pájaros en la cima de un árbol
que se interna en el reino de lo oscuro;
absurdo,
ido,
perdido,
escribo este poema
y poco a poco las sombras inundan los recuerdos;
relamo lo dulce,
olvido lo amargo.

Hice un poema para ver morir la tarde
pero no previne la nostalgia.

Mi boca precisa

...las palabras que digan lo demás.
Silvio Rodríguez
Mi boca precisa
la gruta de tu oído;

pues tras huelga de silencio,
un lobo herido
busca en el laberinto del tiempo
su luna musa
enloquecido de razones.

¡ah! Son tantas las verdades
que se atragantan en un suspiro;
y “lo de más” musita
entre el aullido la nostalgia.

¡Pobre infeliz!
Mi boca precisa
de tantos versos para decir
lo que de sobra sabes.

enero 26, 2009

Supongamos

Supongamos
que uno de estos días me da por escribir,
entonces digo
sueño, aire, digo tiempo,
digo todo.

Supongamos que condenso la esencia del mundo
en un verso,
un verso que nutre las almas,
que detiene las balas del genocidio,
que abre las fronteras a los abrazos
y los infiernos al perverso.
Supongamos que su poesía
toma las calles,
elabora un manifiesto,
inicia una revolución.
Supongamos que el odio se transforma y los calendarios
se arrepienten;
que los hombres aman a sus mujeres
y la vida canta para ser estrella.
Solo supongamos
que para creer,
me da por escribir poemas.

Palomas de papel

I

Advierto en su llanto
de ladina sirena
las lagrimas de la tragedia,
el dolor por la marea
azul,
el descenso del futuro
por las almas en pena
de la mascarada;
sin paz,
sin dolor,
y sin rostro.

(Una doncella vende su cuerpo
a un melómano precoz
por una chamarra de pana
y tres palomas de papel
en el cielo de un lugar
imaginario,
claro;
eterna joven
con melancolía de sobra;
a lo lejos
un semáforo verde precipita
el lamento de los cláxones
-ya no hay salvación- ;
la muerte en silencio
sigue el camino del sol,
mientras una pareja
esgrime sus almas
en un combate sin tiempo).

-Deberían prohibir el amor
alguien morirá tarde o temprano;
es un juego
no apto para menores.-

En su flujo no hay elección,
es tan lenta y fuerte
como irreversible y constante,
hay estampidas de elefantes por sus venas
esperando llegar a ningún lado,
hacen temblar su tierra,
su cielo;
clepsidra que gira haciendo
una espiral incontenible,
un remolino de emociones,
un orgasmo con el tiempo
destinado a morir de abandono
cuando la memoria se dificulte.


II

Atrapado
en la convergencia de los caminos,
arrastrando cadenas
de holograma
con defectos de fábrica;
soy yo mismo
-blanco prefecto-
el punto de reunión
del futuro y presente
con los puntos cardinales.

Atrapado
en mi privado universo,
contemplo la cólera del ruido,
las blasfemias al oído
del sordo
y los aplausos del repudiable
-hay miles de formas
de matar a un hombre
mi muerte se acerca-
pero tengo hambre
de luz,
de calor,
del viento
del siglo pasado,
del venidero;
hambre de La Palabra,
hambre del Verbo.

Atrapado
como agua de la presa
al aire libre,
estoy harto de risas
de peces fantasmas
extraviados del infierno
del sinsabor,
del aullido de la noche en medio del mar.

Atrapado
en las sombras de un árbol gigante,
la impúdica doncella se me ofrece
con su risa
barata y reluciente
plagada de colmillos arcaicos
visibles solo
con el espejo del alma
y los ojos del suicidio.

Atrapado
en un alhajero
entre joyas de fantasía
me disimulo,
me disgrego,
me hundo para sobrevivir
-puedo y no quiero
morir de calido frió-;
el agua tibia me asquea,
los sonsonetes del mercado
me revientan el hígado,
yerro el verbo
y me desangro;
así riego mi tierra con poesía,
me siento junto al tiempo
a esperar el verano
en que su fruto maduro
alivie mi deseo.

Atrapado,
pero no preso;
porque tengo copias
de las llaves de San Pedro,
palomas de papel
que arrullan en silencio,
y una vela
que enciendo de tiempo en tiempo
para ahuyentar las secuelas
del olvido
con sus finanzas
y sus mundos,
con sus miedos
y sus secretos.


III

Su llanto coagula
en la ventana;
detrás,
espasmos desaforados
de guerra civil con sus maquetas;
Ella en trance,
pero ilesa,
virgen,
inmaculada ramera
de diez mil poetas;
en cada sacudida,
un destello,
un indicio,
un guiño para este
explorador niño
con ocasos en las sienes
y sueños de arrabal.

Ella, entre la danza de las hojas,
vuelve a su estado original,
al vientre de la tierra seca,
al concreto;
mas allá:
al amor,
al deseo.

Yo, minúsculo,
rebusco en mis cajones
la caricia que alivie la añoranza,
la fotografía que perdí
una noche de verano y tres
palomas de papel
con un beso suyo
en cada pluma,
cuando noctámbulo,
recorría sus calzadas guareciéndome del frío
en sus cálidos rincones,
cuando amé,
cuando en su vientre sufría el desvelo
entre lágrimas,
susurros ,
poco antes
que su olvido me alcanzara.

Ahora ella me mira
y yo la miro;
y en este intercambio de silencios
se escucha el eco
de cañones
y besos.

Que arda Troya
no importa.
Si un día
mi verbo se nombra en la historia
de ésta amnésica joven
que ama y olvida los versos
que seguirán vibrando
en el torrente de sus venas
junto con el vuelo
de mis palomas de papel.

enero 14, 2009

Aforismos del olvido

(Olvido I)
Mucho gusto en olvidarte

(Olvido II)
Érase una...
¿una qué?

(Olvido III)
No recuerdo tu recuerdo

(Olvido IV)
Un ferrari
y olvidé el bocho.

(Olvido V)
Cuando voltee a mirarte
te confundí.

(Olvido VI)
Tiré tu recuerdo.
Se desgasto.

(Olvido VII)
¿Que yo te quise?

(Olvido VIII)
Tu rostro me parece conocido

(Olvido IX)
Era tan bello tu nombre
¿me lo puedes repetir?

(Olvido X)
No quería olvidarte
Se me chispoteo

enero 12, 2009

Yo Fantasma

Vacíenme las cuencas
todos los que no crean en sombras;
llevo noches soñando espectros;
Ellos son
blancos,
la barba larga les cubre el pecho,
las raíces.

Mutílenme las manos
los que no crean en espíritus;
los he tenido por el gaznate,
los he visto ponerse morados,
morir;
pero después
Ellos resucitan,
me pintan el dedo.

Córtenme la lengua
los que no crean en la magia;
que los he exorcizado con la Muerte Sin Fin,
lloran,
se retuercen como lombrices en sal;
pero cuando callo,
Ellos vuelven,
disparan sus risotadas de burla.

Ellos viven conmigo,
en mi,
inseparables.

Ellos soy Yo.

Quítenme el nombre
los que no crean en fantasmas.

enero 05, 2009

Espera

Palabras
mutiladas a diestra y siniestra
mordiendo el vacío
entre la vida
y una cama de hospital

remesas que no
llegan
heridas que no
arden

(la zozobra es la peor muerte
para los enfermos de paz)

en este laberinto
mi locura
enloquece
por las cuadros
grises del tiempo
en que
SU
silencio
taladra los oídos
con ráfagas de polvo y viento
maquillaje para un alma
iluminada por el fantasma
de un "nosotros" en extinción

enero 03, 2009

Poema para propiciar el olvido.

A Rocío

Destapa el lente,
mantén abierto el obturador;

que en cualquier momento la vida,
las mariposas y las flores;

que en cualquier momento
puede ser
que también salga el sol.

diciembre 29, 2008

Negativas

Puedo sentir cuando respiras;
cuando meces las ramas
y desprendes las hojas secas
que llevas al inframundo,
al sitio del amor que te niego
por las edades,
por los rincones;
cuando me ves y no existo,
cuando vuelvo del paraíso
de tus piernas exactas
deportado por ti,
por tu voz de sirena desencantada
de la vida inerte,
por la semilla, la simiente
ahogada en negativas;
por las tentativas frustradas
del beso, el abrazo,
la vida juntos;
el descenso del silencio
en tus parpados;
por tus huesos que crujen
al contacto de mis manos,
las historias secretas
de la imaginación,
la canción,
la guitarra.
El engendro que fui,
que me posee al salir
de tus amarras,
mis miedos, los tuyos,
son agua del río que sale de su cauce,
la sagrada palabra que renace
cuando tu voz la invoca;
mi boca sedienta de la tuya
-faquir del deseo-
sufre al sentir el filo
del amor la piel,
un sueño frustrado,
una lágrima en tu rostro,
mi media vuelta;
tu odio
que crece y se marcha
tras el rastro de un
hilo de mi sangre,
cava las cuencas
de estos ojos
que no te ven
pero te mienten.

diciembre 26, 2008

Ausencia Vespertina

Cuando la tarde
limpia las calles
cuando las sombras trepan
las paredes
espectros resucitados
buscando un alma expectante
que ofrezca calor
me convierto en fantasma también
buscando un cuerpo
refugio abierto
refugio mío
refugio mujer
por días enteros
ando las avenidas
ultrajadas por motores
grito
lloro
pierdo mi voz
en el laberinto ocre
lánguido sol que muere
sin herencia ni pasión
sin un guiño de complicidad
abandonado en agonía
sin piel
me lamo las costillas
para matar el tiempo
de soledad
de sociedad con el viento
saber que existe y no está
que vuelve con el alba a su sitio
saber las mañanas sin noches
que un crepúsculo nace
llenando de zozobra
este mundo
vacío de nuestros cuerpos

A plenilunio

E ibas corriendo
con los pies descalzos
por la luna llena

y yo
preguntando la hora
al tiempo
y su reloj de pulso
de manecillas cercenadas
sujetando el momento de tu llegada

e ibas corriendo
con los pies descalzos
por la luna llena

y yo
con los ojos
en un plato con arroz
y hierbas medicinales
en las cunecas vacías
desorbitado

e ibas llorando
con los pies descalzos
por la luna llena

y yo
simulando un cielo
con pañuelos
de ceniza y metal
sin pájaros ni serpientes
sin nubes ni lágrimas

e ibas lloviendo
con los ojos cerrados
por la luna llena

y yo
besando las colinas
las cañadas
los labios remojados en sangre
con el alma al filo de mis tripas
y la cabeza en la luna

e ibas muriendo
con los pies descalzos
sin la luna llena

y yo

tapando la luna con un dedo.

Hola Beatriz

Hablo: averno;
sus lunas llenas y estrellas
maceradas en olvido,
ausencia de lamentos
con la tristeza tatuada en la piel.

Hablo: tiempo;
vertiente de blus, jazz,
música de mis negros itinerantes
camino al éter
de la santa muerte.

Hablo: gris;
siniestro cielo
ultrajado por cometas de acero inoxidable
antes de la lluvia,
mi cielo.

Hablo: yo en pasado:
corazón sano
en medio de un purgatorio
del que no quise salir.

Creador

La ventana y su luz
cuatro paredes
heridas de humedad
flores marchitas
estampadas en la alfombra
nadando en el aire de la tarde

agoniza el poeta

se vierte a una
hoja amarilla
se desangra en versos
amor
silencio
vida en descenso
camino
tinta de su pluma voz

(la musa le ha tomado)

su silla como humo
ligera gaviota
meciéndose al vaivén de los vientos del sur
cálidos
el cuarto se sumerge
y emerge
en un halo de mediodía
las flores de la alfombra
renacen
sus renuevos trepan
por sus piernas
rodillas
historias
en su pecho
olores de jazmines
rosas
letras como mariposas
revolotean en torno a su corola
todo macerado en poesía
por una breve eternidad

hasta que de golpe
se cierra la ventana del block
todo vuelve a apestar
a ser
las mariposas moscas
las flores cadáveres
las paredes gris dolor

pero quedan sus ojos
desorbitados
irradiando una luz pequeña
por haber nacido poeta
por haber sido dios
por haber creado la galaxia
sempiterna de un instante
en un pedazo de papel amarillo

Antes de la implosión

Temo al amor amor
al amor que me das por las mañanas frías
temo encontrarte sedienta
y ser desierto de palabras amorosas
sin más que tres verbos en la sien
que temen salir
tan fríos
tan míos
como tus dedos
danzantes en mi cabello
atando los hilos de un miedo
que crece al verte
hermosa
amor

Temo saberte ceñida del vacío
de mis manos amor
y tocarte de lejos
inventando la forma
de ser raíz
de ser sementera
de ser
amor

Temo dejar libre tanto amor
que nos rodea amor

Temo que muera
ese momento
en que seamos vapor de gloria
que asfixie la soledad que nos envuelva
poco antes que el cosmos implote
y todo sea
blanco amor
como las sábanas y yo

diciembre 25, 2008

Ciclo

Cuando el tiempo olvida
la tapia,
cuando me harto de sol
como antes del invierno,
cuando los espejos están limpios
de ti, del caos
de tu pelo,
cuando nada hay
prohibido en el café
sin azúcar,
cuando la cama no es nube,
ni húmeda, ni bambolea;

apareces.

Con la sonrisa fría,
las manos llenas
de ánimos
(mis miedos),
pies pequeños
yendo de tu ausencia agonizante
a la cocina, la sala,
mi camisa;

resucito a la muerte de tenerte,
entretenerte;
ser casa de versos de amor
sin ventanas, postigos ni mirillas
en la montaña del sur;
con la escalera caracol
sin ascenso ni descenso
solo centrífugas
del miedo al tiempo,

vueltas interminables del reloj de
arena de la memoria,
desierto de certezas
donde el ave de
tu voz asecha,
para recodar que el invierno
llaga,
llega.